En el mundo actual, la seguridad eléctrica es una prioridad tanto en hogares como en entornos industriales. Las instalaciones eléctricas son una de las principales fuentes de energía en la vida diaria, pero también representan un riesgo significativo si no se toman las medidas adecuadas. Uno de los dispositivos más importantes para prevenir accidentes eléctricos es el Relé de corriente de fuga. Este dispositivo es esencial para proteger tanto a las personas como a los equipos de los peligros derivados de las fugas de corriente eléctrica.

¿Qué es un Relé de corriente de fuga? El Relé de corriente de fuga (también conocido como interruptor diferencial, disyuntor de fuga de corriente o RCD por sus siglas en inglés) es un dispositivo de protección eléctrica que detecta las corrientes de fuga en un sistema eléctrico y desconecta el circuito en caso de que se produzca una fuga peligrosa. Su función principal es evitar que el exceso de corriente, que se desvía hacia lugares no deseados, cause accidentes como electrocuciones o incendios. Este dispositivo se basa en la diferencia de corriente entre los cables activos (fase) y el neutro. Si hay una fuga de corriente hacia la tierra, por ejemplo, si una persona toca un electrodoméstico defectuoso, el relé detecta que la corriente que regresa por el neutro no es igual a la que sale por la fase. Ante esta diferencia, el relé corta inmediatamente el suministro eléctrico.